viernes, 5 de junio de 2015

TRAVESÍA MARINERS 2015

El pasado 30 de mayo tuvo lugar una nueva edición de la Travesía de Mariners, una prueba que consta de tres posibles recorridos o travesías, que paso a continuación a comentaros. 

Recorrido de la Travesía de 10.000 metros 
Una primera, con un recorrido de unos 10.000 metros que, comenzando en la Isla de Tabarca, toca la costa a la altura del Faro de Santa Pola para, costeando, llegar hasta la Playa de Arenales del Sol.
Las otras dos travesías, de 5.000 y 2.500 metros respectivamente, tienen su origen y final en el Kiosco Parrés, de la Playa de Arenales para, después de superar sucesivas boyas, llegar a su destino.


Recorrido de la Travesía de 5.000 metros (rojo) y 2.500 metros (amarillo)

En las semanas previas a la prueba, y organizados por el centro deportivo Natura Sport, de Elche, tuvieron lugar en sucesivos sábados, varios entrenamientos de larga distancia, tanto en la Playa de Arenales, como en la de Santa Pola, así como un macro entrenamiento en el que se dieron varias vueltas a la Isla de Tabarca. 

Foto de familia después de uno de los entrenos en la Playa de Arenales del Sol

Todos los entrenamientos fueron dirigidos y coordinados por Rafael Aledo y Clara, (Natura Sport), y resultaron muy concurridos, como podéis ver en la foto. Al finalizar los mismos, tuvimos el inefable almuerzo donde intercambiamos anécdotas y risas...


Al finalizar un entreno, entre Clara madre y Clara hija

Con dichos entrenos se fue caldeando el ambiente, y todos esperábamos cada vez con más ansia el deseado día de la prueba, a la vez que cruzábamos los dedos para que saliera una buena mar, ya que en primavera, con el tiempo cambiante, podía salir cualquier cosa. En la mente de todos estaba la Travesía de 2014, donde tuvimos una mar horrible que hizo modificar a última hora los recorridos y estuvo a punto de dar al traste con la celebración misma de la prueba. Recuerdo que fue mi primera Travesía "seria" y lo pasé realmente mal, más por desconcierto ante lo inesperado de la situación, que por sensación de peligro en sí.

La Playa de Arenales, a primera hora del día de la Travesía, con el Chiringuito de Parrés

Y por fin llegó el ansiado día. Los participantes en la Travesía larga, la que salía de la Isla de Tabarca, tuvieron que madrugar bastante, ya que el autobús que los llevaría desde el punto de Meta, en el Kiosco Parrés (donde estaba el guardarropa y donde se dejaron los coches) hasta Santa Pola partía a las 7 de la mañana. Desde allí cogieron un "barco-taxi" que los llevaría hasta la misma Isla, desde donde partiría la prueba alrededor de las 8,30 de la mañana.

La apariencia plácida del mar que veis en la foto, no era tal en realidad. En los días previos hubo un fuerte temporal de sureste que dejó un importante mar de fondo y una acentuada corriente que nos hizo padecer bastante a la hora de alcanzar las primeras boyas.

Los que venían desde Tabarca-Santa Pola estaban encantados, porque la corriente les empujaba hasta la Meta. Pero para los que hicimos las otras dos travesías, el llegar a la primera boya, situada a 1.500 metros al Sur -y por lo tanto nadando a contracorriente-, nos costó lo nuestro llegar a este primer hito.

El arco de Salida, antes de comenzar la prueba de 5.000 metros
La salida para la prueba de 5.000 metros se dio a las 9 de la mañana, y los que nadaron los 2.500 metros salimos unos minutos después, para evitar las aglomeraciones y los empujones de los inicios.

Aunque la normativa de la prueba indicaba que la misma era con neopreno, el hecho de que la primavera esté siendo especialmente cálida ha traído como consecuencia que el agua esté en torno a los 20ºC, por lo que la Organización dio cierta libertad para que los más valientes se atrevieran a hacerla sin neo, si bien fueron una minoría.

Bien es sabido que el neopreno no es una prenda que guste a todo el mundo e, incluso, hay gente que no nada en invierno en el mar por no tener que calzarse uno, porque le carga los hombros, le hace rozaduras o, simplemente, le agobia. Tan respetable es una postura como la otra, pero las normas eran claras en ese sentido, y la prueba era con neopreno... Hay que agradecer desde aquí a la Organización  de Rotary Mariners la flexibilidad que demostró a última hora por permitir que varios nadadores hicieran la prueba "a pelo", por su aversión al neopreno. 

Los socorristas, antes de comenzar las Travesías

En todo el recorrido fuimos escoltados por numerosos kayacs, motos de agua, lanchas, etc., por lo que nuestra seguridad estuvo garantizada en todo momento, al margen de que el mar no ofrecía especial peligro en ese día, ya que la corriente a la que he hecho referencia antes solo dificultaba la natación, pero no era especialmente complicado soslayarla.

El vencedor de la prueba reina fue Oscar Estrada, con un tiempo de 2h.15´, una marca excepcional para él, si tenemos en cuenta que no es su primera experiencia en una distancia tan larga. ¡Y bien contento que estaba luego por el éxito conseguido!. En segundo lugar y con apenas dos minutos de diferencia entró José Luis Larrosa, participante habitual en esta prueba y vencedor en anteriores ediciones de la misma. La primera mujer en pasar bajo el arco de Meta fue Soraya Pérez con un excelente registro de 2h.23´. En total finalizaron la Travesía de 10.000 metros 122 nadadores.


La prueba de 5.000 metros, con 88 nadadores llegados a Meta, fue revalidada por Carlos Rivera, con 1h.10´, siendo la primera mujer Mariló Martí que la finalizó en 1h.18´.

Por último, en la prueba de 2.500 metros -y que fue en la que participó un servidor- venció José Manuel Arévalo, en 43', y la finalizamos 71 nadadores.

Foto de familia al finalizar una de las entregas de premios

En total participamos casi 300 nadadores, de los que llegamos a Meta 271. No es por lo tanto una prueba multitudinaria, al estilo la Tabarca-Santa Pola, pero tiene la suficiente dimensión como para tener un magnífico ambiente de nadadores y, sobre todo, permite tener una organización manejable y que funcionó perfectamente, como un reloj, en todo momento.

La entrega de premios fue "de menos a más". Es decir, que comenzó con la Travesía de 2.500, continuó con la de 5.000 y finalizó con la "prueba reina". 

Como anécdota tengo que comentar que dentro de cada una de las pruebas, la entrega de medallas se hizo comenzando por las categorías más veteranas. Y yo, que desconocía que había "hecho podio" -más por mi veteranía que por mi velocidad dando brazadas, todo hay que decirlo-, de pronto oí mi nombre por megafonía y, desconcertado, me fui hacia el podio, deprisa y corriendo y vistiéndome por el camino, porque me pilló en bañador y comiendo sandía....je,je,je.

Mi inesperado podio "de veteranos"

Cuando finalizó la entrega de premios, se habilitaron una serie de carpas donde, de una manera informal, estuvimos comiendo y charlando hasta bien entrada la tarde, entre muchas risas y mucha cerveza también (había que rehidratarse, claro).

Las carpas donde comimos al finalizar las pruebas

Finalmente, a eso de las 5 de la tarde, nadados, comidos y relajados, fuimos abandonando paulatinamente la reunión, camino de los coches y ya con el reloj en marcha descontando los días que quedan para la Travesía Mariners de 2016.

Desde aquí quiero felicitar a Rotary Mariners la excelente organización que tuvo la prueba, desde el principio hasta el final, incluyendo la excelente elección del chiringuito de Parrés para la comida. Todo estuvo fenomenal, incluyendo los entrenamientos que regularmente y durante los cuatro sábados previos a la prueba estuvieron coordinados y magníficamente dirigidos por Rafael Aledo y Clara, a los que desde aquí doy mi más sincero agradecimiento por todas sus atenciones.

¡El año que viene repetiremos!

Espero que esta crónica haya sido de vuestro agrado ¡Nos vemos en el agua!


José María Galera 
OWS Alicante



jueves, 1 de enero de 2015

III MAR SILVESTRE - ARENALES DEL SOL (ELCHE)

(* Pulsando en cada foto, se pueden ver a pantalla completa)

El pasado 31 de diciembre, unos cuantos valientes fuimos citados en la playa por la organización de "Eventos Deportivos Arenales del Sol", para disputar la III edición de la San Silvestre a nado. Aunque había unos 100 inscritos, al final fuimos sobre 80 nadadores los que nos atrevimos a meternos en el mar...

Aspecto de la Playa de Arenales del Sol, a las 9 de la mañana. Al fondo la ciudad de Alicante

Aunque la temperatura del agua era de unos 15ºC, lo cierto es que en el exterior el ambiente era gélido, con una temperatura ambiente de 4ºC y unas fuertes rachas de viento del Norte, que hacían que ponerse el neopreno fuera una aventura, dado que, con el frío, no había forma de que deslizara por la piel... Todo aquél que se haya puesto un neopreno en semejantes condiciones, sabe de lo que hablo.

Desde poco antes de las 9 de la mañana, empezaron a  llegar los primeros participantes, que se arracimaban en los dos puntos singulares de la prueba, la Salida y la Meta, puesto que no coincidían, y había que decidirse por donde dejar el coche... Al final, la mayoría optó por dejarlo en la Meta, e ir andando hasta la salida, porque hacerlo a la inversa hubiera sido complicado, con el frío que hacía.

El mar ofrecía un aspecto singular, puesto que al ser viento del Norte y la playa de Arenales estar orientada hacia el Sur, el viento era de interior hacia el mar, haciendo que se levantara mucha espuma cada vez que una racha de aire azotaba el agua. Como podéis ver, un panorama encantador para meterse a nadar en el mar. ¡No hay dolor!

José Andrade con José Mª Galera, antes de bajar a la orilla.

Pese a ello, una vez llegados a este punto, no era cuestión de echarse atrás. Nos fuimos acercando a la furgoneta de la organización, para dar fe de nuestra presencia, y recibir una pulsera donde se indicaba nuestro dorsal, el 39 en mi caso. 

Los participantes y acompañantes, en los instantes previos a la salida de la Travesía.

Y poco a poco, nos fuimos arrimando a la orilla, mirando de reojo el mar, mientras los más valientes tomaban directamente ya contacto con el agua para ir aclimatando poco a poco el cuerpo, y no sentir de forma brusca el frío, una vez dada la salida. Incluso tres, no ya valientes, sino super héroes, se atrevieron a hacer la Travesía a pelo, apenas con un sucinto bañador. ¡¡Y consiguieron acabarla, con una sonrisa en los labios incluso!!

Los tres valientes que nadaron a pelo.
Entre ellos, Jorge Crivillés y Segio Javier Larrosa.

Por fin dan el silbato de salida y, poco a poco, sin prisas (la prueba no era competitiva, por lo que no había clasificación, ni tiempos oficiales) fuimos entrando todos en el agua, que estaba fría al principio, pero no tanto como temíamos. De hecho, hacía más frío fuera que dentro del agua, por paradójico que resultara. Aunque, eso sí, el agua estaba extraordinariamente turbia, porque había una importante mar de fondo que, no sólo nos impedía ver el fondo, sino que no veíamos incluso nuestras propias manos cuando braceábamos.... Pero bueno, no hay felicidad perfecta. Esa fue la única nota desagradable de la jornada, que tampoco fue tanto, la verdad. 

El recorrido tenía forma de polígono, con dos boyas marcadas por unos grandes globos rosas, quizá demasiado pequeños para verlos en la distancia, pero dado el carácter de "quedada de amigos" que tenía la prueba, tampoco se puede pedir mucho más. En todo momento, varios kayacs y piraguas nos fueron acompañando en el recorrido, velando por nuestra seguridad. Pese a ser una prueba amateur, ese tema estuvo perfectamente controlado, con presencia de una ambulancia del Samu y presencia de la Policía Local de Elche también. La seguridad en el mar es fundamental, y los organizadores, pese al carácter amateur de la quedada, eso lo cumplieron con creces. Muchas gracias desde aquí!

Los nadadores, "luchando contra los elementos", camino de la primera boya

En la anterior foto podéis ver que mi comentario de la olas de espuma que levantaba el viento en contra no estaba hecho al azar, o para "darle emoción" a la crónica. La olas de espuma eran reales, ¡y muy reales!. Menudo "espumaría" que tuvimos al entrar...

El recorrido tenía una longitud total de 1.500 metros. En un principio, la organización había diseñado uno ligeramente más largo, en torno a los 2.000 m. pero, las difíciles condiciones del mar en el día de ayer, aconsejaron acortarlo un poco. El vencedor de la prueba fue Roberto Soria, seguido por la joven promesa ilicitana
 Darío Sánchez, de apenas 15 años de edad. El tiempo invertido por ambos no lo puedo decir, ya que lo ignoro. Ya digo que fue algo no competitivo...

Detrás fuimos saliendo el resto de nadadores, a veces en solitario, o también en grupos, entre risas y empujones, puesto que se trataba de pasar un rato divertido entre amigos el último día del año.

La alegría de llegar a la orilla "en buenas condiciones"

Curiosamente, al salir, el viento nos obsequió una de las escasas pausas que dio en toda la jornada, y la estancia sobre la arena, gastando bromas con los amigos, fue más agradable de lo que cabía pensar en principio. Pero la prudencia que da la experiencia aconsejaba no demorarse demasiado, e ir rápidamente hacia los coches, a por la segunda "aventura" del día, esto es, quitarse el neopreno y quedarse en pelota picada, en medio de la calle, mojado y con 4ºC, ¡eso sí que fue un reto!. A mí me tuvieron que ayudar a sacarlo por abajo, porque era tal la "tiritona" que tenía, que no podía sacármelo por mis propios medios... ¡Otra anécdota para contar!.

Sergio Javier Larrosa con José Mª Galera, durante el sorteo de premios

Una vez vestidos y abrigados, como si estuviéramos en Siberia (el estado de destemplanza del cuerpo después de una prueba de éstas puede durar horas, hasta recuperar el cuerpo su temperatura habitual), nos dispusimos a tomar el consabido caldo con pelotas que nos haría recuperar rápidamente el ánimo. Como es lógico, las fotos de familia y amigos, se sucedieron de forma ininterrumpida en estos momentos de diversión, una vez "pasado el trago"

Con un divertido sorteo de diversos premios, presentado por Eduardo Davó, con un sistema rudimentario de megafonía, esto es, "a grito pelao", finalizó la jornada, ya que el frío reinante no invitaba a estar al aire libre demasiado tiempo más. Y lentamente se disolvió la reunión en torno a las 12 de la mañana. Cada mochuelo a su olivo... 

En definitiva, una prueba divertida que, por tercer año consecutivo, organiza la Asociación de Comerciantes de Arenales del Sol, con Javier López Fonta al frente, y a la que cada año se apuntan más y más amigos, todo dentro de un ambiente de camaradería y buen rollo que hace que estés deseando que llegue la siguiente edición... ¡Nos vemos en la de 2015!

En el siguiente enlace podréis ver unas fotos publicadas por el digital "estoeselche.com":

http://www.estoeselche.com/noticia.php?id_noticia=228#.VKQPrh01B0Y.facebook


Espero que hayáis disfrutado de la crónica

Nos vemos en el agua!!

José María Galera
OWS Alicante

miércoles, 24 de septiembre de 2014

RESUMEN TEMPORADA TRAVESÍAS 2014

Con las primeras tormentas otoñales, llega a su fin la Temporada de Travesías 2014, al menos para mí; aún quedaría alguna prueba residual en esta zona, si bien el grueso de las pruebas de mayor renombre ya ha finalizado.

Mi temporada se inició allá por finales del mes de Mayo, con la tradicional Travesía de Mariners, que se disputa en la Playa de Arenales del Sol, en Elche. 

Isla de Tabarca
La prueba tenía tres modalidades. La más larga, de 10.000 metros, con salida en Arenales y finalización en la Isla de Tabarca. Debido al pésimo estado de la mar ese día, el circuito marcado originalmente fue sustituido por otro, de similar longitud, pero con final en el Puerto de Santa Pola, es decir, paralelo a la costa, en vez de salir a mar abierto.

Las otras dos pruebas, de 5.000 metros y de 2.500 metros, tenían el inicio y el final en Arenales, por lo que no alteraron significativamente su recorrido. El mar no nos acompañó ese día en absoluto y hasta última hora se tuvo duda si la Autoridad de Costas daría autorización para que se disputaran las pruebas. Finalmente fueron autorizadas, si bien tengo que reconocer que el estado de la mar era muy preocupante y no facilitó el que las marcas fueran buenas. 

En la prueba de 5.000 metros tomamos la salida 95 nadadores, de los cuales llegamos a Meta sólo 88, siendo retirados el resto por los servicios de salvamento. El vencedor fue Pablo Vázquez, de Huelva, que invirtió 1h.06' en hacer el recorrido. Apenas unos segundos después entraron José Navarro, de Alicante y Rubén Gutiérrez, de Madrid, completando con ello el podio de los vencedores absolutos.

Nadadores regresando desde Tabarca después de comer
Una vez finalizadas las tres Travesías, la mayoría de los nadadores cogimos plaza en las "Tabarqueras", los barcos que nos llevaron a la Isla de Tabarca, donde disfrutamos de una Comida de Hermandad.

Esta fue la primera prueba importante de la Temporada 2014, y también la última que disputamos aún con neopreno, si bien hubo algunos valientes que ya se atrevieron a disputarla a pelo. Pero no fue mi caso. Una prueba mítica, que no tiene la resonancia de otras de similares características y que merecería una mayor participación por su excelente organización y la belleza del recorrido.

La siguiente prueba importante fue la Travesía al Pantano de Guadalest el último sábado del mes de Junio, con unas inscripciones agotadas desde varias semanas antes de disputarse la prueba y donde tomaron la salida 300 nadadores de los cuales llegamos a Meta 294.

El Pantano de Guadalest, bajo mínimos en su cota de agua
La Travesía, de 2.500 metros de longitud, discurre por la lámina de agua del Pantano de Guadalest que, este año, y debido a la intensa sequía que padecemos, estaba bajo mínimos, por lo que hubo que habilitar una complicada pasarela desde la orilla del mismo hasta el agua para que los nadadores pudieran entrar y salir.

No obstante, los participantes hicieron gala de su buen humor en el largo peregrinar a lo largo de la alfombra de fieltro y, entre bromas y risas, fueron entrando lentamente en el agua, desde donde se dio la salida de la prueba.

El gorro que nos entregaron fue una chulada total.




César Hernández, José Antonio Segura y José Luis Larrosa
El vencedor de la Travesía fue, como viene ocurriendo en los últimos años, José Luis Larrosa, con un tiempo de apenas 33'. En tercer lugar entró César Hernández, seguido de José Antonio Segura Landín.

Quiero resaltar la abundancia del avituallamiento final de la prueba, donde no faltó de nada, y donde más de uno hizo una "merienda-cena", dada la cantidad de viandas y bebida que había. Por desgracia, no ha sido lo habitual en el resto de pruebas en las que he participado esta temporada. 

Justo al día siguiente, el último domingo de junio, tuvo lugar la Travesía de Torrevieja, con un recorrido oficial de 2.100 metros, los que separan la Playa de los Locos de las inmediaciones del espigón del Puerto.

Montaje del Arco de Meta en Torrevieja. Amaneciendo
La prueba, con una asistencia mucho más discreta que la anterior, la finalizamos un total de 230 nadadores, que disfrutamos de un mar de ensueño, tanto por lo tranquilo que estuvo, como por la trasparencia de sus aguas, algo no muy habitual por la zona sur de la Costa Blanca. 

El vencedor absoluto de la prueba fue Fernando García, de Elche, que invirtió apenas 27'. Una vez finalizada la Travesía y después de proceder a la correspondiente entrega de Trofeos, tuvo lugar un sorteo con numerosos regalos entre todos los participantes que tuvieron la paciencia de quedarse hasta el final. Abundante avituallamiento sólido, patrocinado por una conocida marca de embutidos de la zona.

Y llegamos al sábado 12 de Julio, fecha en la que tuvo lugar la Travesía de Benissa, dentro del Circuito de Travesías de la Marina Alta, que incluía también las de Moraira, Denia y Jávea, que se irían disputando en domingos sucesivos a lo largo del verano. 

Preparativos de la entrega de premios en Benissa. Al fondo el Peñón de Ifach y Calpe
Debemos de reseñar que la organización de esta prueba fue más bien rudimentaria en muchos de sus detalles, tanto en la acreditación, como en los gorros entregados, las boyas y, sobre todo, la salida del agua, muy mal resuelta y que provocó que más de uno se diera un coscorrón al intentar alcanzar tierra firme. El avituallamiento, pobre, hasta el extremo de que llegó a agotarse el agua antes de llegar los últimos participantes.

La distancia oficial era de 1.600 metros, que separan Cala Fustera del Puerto Deportivo de Benissa, si bien todos los nadadores coincidimos en que la distancia real era bastante inferior, a tenor de lo que marcaban nuestros GARMIN y, sobre todo de los tiempos realizados por los vencedores. En concreto a mí me salieron 1.320 metros, lo cual se aleja bastante de la distancia oficial.
César Hernández, José María Galera y José Luis Larrosa
La participación fue discreta, apenas 172 nadadores, algo llamativo dada la belleza de la Travesía y de su entorno. El vencedor absoluto fue José Luis Larrosa en 17'30", seguido por Oscar Estrada, apenas 3" después. En cuarto lugar entró César Hernández y en quinto José Antonio Segura Landín, que continuaba con su racha de ser primero en su categoría, travesía tras travesía a lo largo del verano de 2014.

En resumen, una prueba con un recorrido muy bonito, en un entorno maravilloso, que se hubiera merecido una organización algo más profesional.

El domingo 20 de Julio tuvo lugar la X Travesía al Puerto de la Torre, en Pilar de la Horadada, casi en el límite con la provincia de Murcia. Una prueba que tuvo lugar dentro de una jornada de Travesías, ya que se disputaron tres de forma sucesiva, con diferentes distancias, aunque todas ellas con el mismo punto de Salida y Meta, en una calita situada junto al Puerto de La Torre.

Despliegue logístico en la Travesía al Puerto de la Torre - Pilar de la Horadada
La prueba reina fue la Travesía de 1.500 metros, que recorrió un triángulo marcado por unas enormes boyas amarillas, muy visibles en la distancia. La organización fue excelente, tanto en las acreditaciones, como en el recorrido, el guardarropa y, sobre todo, en la llegada, con un abundantísimo avituallamiento en la terraza del Club Naútico y, detalle muy de agradecer, varias duchas de agua dulce para poder eliminar la sal. Esta Travesía es el ejemplo palpable de que una prueba modesta no tiene por que se cutre.

Consecuencia de su buena organización y de que el boca-oreja funciona fue la participación, que en esta prueba de 1.500 metros rozó los 350 participantes, siendo 327 los que finalizamos la Travesía.

El vencedor fue Alberto Martínez que acabó en apenas 20', siendo llamativo que perteneciera a la "categoría infantil".

Una excelente organización y una mar en calma, si bien el tipo de agua que hay por esta zona no es precisamente transparente, por la gran cantidad de sedimentos que hay.

Y con ello llegamos al 3 de agosto, en que se disputó la II Travesía de Bomberos de Alicante, que tuvo dos modalidades, una de natación, con un recorrido de 3.200 metros, a la que había opción de incorporar posteriormente una carrera a pie de 5.000 metros, es decir, un Aquatlon.


La parte de natación tenía su salida en la Playa de la Albufereta de Alicante y desde allí nos dirigimos hasta la Playa del Cocó, junto a la Estación de La Marina. La organización estaba pensada en un principio solamente para bomberos y fuerzas de seguridad, si bien, finalmente se dio opción de asistir a otros invitados. En total fuimos 88 los participantes en la prueba de natación, de los cuales luego unos 25 continuaron con la carrera a pie.


La salida de la Travesía desde La Albufereta
Ambas pruebas estaban organizadas, coordinadas y gestionadas por los bomberos y cuerpos de seguridad, por lo que no tuvimos chip ni otro tipo de control electrónico de tiempos, consecuencia de lo cual no hubo una clasificación oficial. No obstante esta circunstancia, hemos de reconocer que toda los aspectos de la Travesía se desarrollaron como si de una prueba profesional se tratara. Y todo ello por un precio de inscripción de apenas 8€, lo cual demuestra que, cuando se quiere, se puede organizar una prueba en condiciones, sin necesidad de sacar la pasta al participante.


Los integrantes del C.N.Arena Alicante
Por ese módico precio, tuvimos derecho a un gorro de silicona muy chulo, camiseta conmemorativa, servicio de guardarropía, avituallamiento a la llegada, transporte desde la Playa del Cocó, donde estaba la Meta, hasta la de la Albufereta, desde donde partió la Travesía y sorteo de regalos al final de la prueba de carrera, patrocinados por una conocida tienda de deportes.


Gran foto de participantes, voluntarios y familiares al final de la prueba
Con las fotos de familia de los participantes, y una gran foto final junto con voluntarios y amigos, se cerró una Travesía que resultó familiar, pero no por ello menos agradable.

(* Hay una crónica completa de esta Travesía de Bomberos en este mismo blog)

El 3 de agosto tuvo lugar la IX Travesía a la Playa del Albir, junto a Benidorm, que en esta ocasión estuvo dedicada a Carlos Pardo, un nadador recientemente fallecido que pertenecía al Club Deportivo Finisher, de La Nucía, organizador de la prueba.


Inicio de la Travesía, a los pies de la Sierra Helada
Aunque el objetivo de la organización era alcanzar los 200 participantes, lo cierto es que se quedaron a las puertas de esa cifra, siendo 162 los nadadores que llegamos finalmente al arco de Meta. 

El circuito, con una longitud de 2.500 metros, estaba balizado por boyas, si bien, el hecho de no ser éstas especialmente grandes, y de convivir con las boyas permanentes del Ayuntamiento, provocó confusión entre los nadadores y con ello que muchos de ellos hicieran diferentes distancias, o bien por exceso, o porque se saltaron alguna baliza de forma involuntaria. En mi caso concreto hice finalmente 2.940 metros.


Participantes en la Travesía de El Albir, con la mole del Peñón de Ifach, al fondo.
Los voluntarios del Club Finisher
Pero fue un detalle menor en una organización impecable, tanto en el apartado de acreditaciones, como en el control de tiempos, las fotografías, del gran José Antonio, la alfombra para entrar y salir del agua, en una playa de cantos rodados que hacía complicado caminar descalzo por ella, y sobre todo la gran profesionalidad y entrega de que hicieron gala los integrantes del Club Finisher, que sacrificaron participar en la prueba para coordinar que todo saliera a la perfección. En definitiva, una prueba para nadadores, organizada por nadadores. Y eso se notaba, y se agradeció.

El vencedor fue César Hernández, en 35'17", seguido de Iván Jorro, del C.N.Tenis Elche, apenas 2" después. En mujeres, la vencedora fue Eliana Sotelo, en 36'59", seguida de Irene Jorro, hermana de Iván, y también del C.N.Tenis Elche, verdadera cantera de campeones a nivel provincial.

La jornada finalizó con un importante sorteo de numerosos regalos, desde material deportivo, hasta fines de semana en hoteles de la zona, donados por una notable lista de patrocinadores de la Travesía. En definitiva, una prueba digna de una mayor participación, a la vista de su excelente organización, su maravilloso entorno y el entusiasmo que puso el Club Finisher en que lo pasáramos realmente bien.

(* Existe una crónica completa de esta Travesía de Bomberos en este mismo blog)

Y llegamos al 17 de Agosto, día en que se disputó la 85ª edición de la Vuelta a la Escollera de Alicante, la prueba deportiva más veterana de toda la Comunidad Valenciana, y que está organizada por la Federación de Salvamento y Socorrismo de dicha Comunidad.


Pese a la veteranía de la Travesía, de disputarse en la capital de la provincia, y de estar organizada nada menos que por una Federación de Salvamento y Socorrismo, la participación fue muy escasa, apenas 84 participantes. El recorrido, de unos 4.200 metros oficialmente, partía del interior del Puerto de Alicante para, después de atravesarlo    y una vez llegados al faro de la Escollera que da nombre a la prueba, girar y dirigirnos hacia la Playa del Postiguet, donde estaba el arco de Meta. La distancia final marcada por mi pulsómetro fue de 4.700 metros.


La Playa del Postiguet, al amanecer, con importante oleaje
El viento de Levante había estado pegando con fuerza los días anteriores a la prueba, y el pronóstico marítimo decía que habría un importante oleaje ese día. Y, en efecto, el pronóstico fue acertado y tuvimos que luchar denodadamente contra un importante mar de fondo que se hizo especialmente patente una vez salimos del abrigo del puerto a mar abierto. Allí, la lucha contra el oleaje, tratando constantemente de evitar el acercarse en exceso a las rocas para ser empujado por la corriente contra ellas, hizo este trayecto especialmente duro y extenuante.

Ello hizo que de los 84 nadadores inicialmente inscritos, finalmente sólo tomáramos la salida 77, ya que los restantes prefirieron evitar la dura lucha con las olas. A pesar de ello, otros 7 participantes fueron finalmente retirados por los barcos de salvamento, a petición propia o por otras circunstancias. Finalizamos pues 70 nadadores.


César Hernández, José Luis Larrosa y Andrés Perales
El vencedor fue José Luis Larrosa del C.N.Tenis Elche, en 57', quedando segundo Andrés Perales, en 1h.01' y seguido a pocos segundos por César Hernández. En mujeres, la vencedora fue la norteamericana Elizabeth Schlicher, en 1h.04', seguida de Irene Jorro, en 1h.09'.

El avituallamiento fue bastante escaso, tanto en cantidad como en variedad, lo que propició que, después del palizón que nos dieron las olas, tuviéramos que ir rápidamente a por proteínas para reponer fuerzas. Quiero señalar que pese a lo comprometido de algunas situaciones por el estado de la mar, la seguridad estuvo en todo momento garantizada por los voluntarios en sus tablas y por las lanchas de salvamento.

(* Existe una crónica completa de esta Vuelta a la Escollera de Alicante en este mismo blog)

Y llegamos al 7 de septiembre, día en que se disputó la IV Travesía Vuelta al Penyal de Ifach, una prueba emblemática en la Costa Blanca y que con sólo tres ediciones disputadas hasta ahora ha conseguido hacerse un hueco de honor entre las Travesías que se disputan en esta zona. 


Vista aérea del Peñon de Ifach, en torno al cual se desarrolló la Travesía

Pese a que las inscripciones se abrieron en el mes de julio, lo cierto es que en pocos días se cubrieron las 400 plazas disponibles, formándose a partir de entonces una importante lista de espera que finalmente alcanzó otros 400 aspirantes a participar en la Travesía, y que se quedaron con la miel en los labios.


Los participantes se encaminan hacia la Playa de la Fossa
La prueba comienza en la Playa del Racó para ir bordeando el Peñón de Ifach y finalizar en la Playa de la Fossa, todo ello en el municipio de Calpe. La distancia oficial de la Travesía era de 3.200 metros, si bien las boyas que balizaron el recorrido para evitar que nos acercáramos en exceso al Peñón, hicieron que la distancia final fuera superior, en mi caso concreto de casi 3.700 metros, al salir en la línea de Meta.

El recorrido de esta Travesía es maravilloso en todos los sentidos, tanto por la belleza del entorno, como por lo cristalino de sus aguas, pese a que tuvimos que sortear alguna que otra medusa, inconveniente por otra parte habitual al nadar en mar abierto en esta época del año.


Preparativos de la línea de Meta, al amanecer
El tiempo acompañó, y nos proporcionó una mañana con un mar absolutamente en calma, que añadió un aliciente más a esta Travesía, que es una de las imprescindibles en la temporada y, por ello, una de las que es más difícil conseguir plaza. 

El vencedor fue José Luis Larrosa, con 40'32", seguido de Iván Jorro, ambos del C.N.Tenis Elche. En tercer lugar llegó José Luis de Celis. En mujeres, la vencedora fue Soraya Pérez, en 43'44", seguida de Irene Jorro.


Los integrantes del C.N.Arena Alicante que participamos en la Travesía de Calpe.
Con las fotos de familia de los numerosos participantes pusimos fin a una jornada inolvidable, y que estamos deseosos de repetir el próximo año, con idéntico placer.

(* Existe una completa crónica de la Travesía Vuelta al Penyal de Ifach en este mismo blog)

Y por fin llegamos a la, para mí, última prueba de la Temporada de Travesías 2014, la V Travesía de Jávea, que se disputó el pasado domingo 14 de Septiembre en las cristalinas aguas de la bahía javiense. 


El recorrido oficial comenzaba en la Cala Blanca y, después de atravesar toda la bahía de Jávea, pasando por El Arenal, finalizaba en la Playa de la Grava, junto al espigón del Puerto. La distancia oficial era de 4.500 metros, si bien todos los participantes coincidimos en que no estaba bien medida, ya que finalmente lo nadado se aproximó más a los 5.000 metros.


Acreditaciones en Cala Blanca. Amanecía
Desde muy temprana hora, apenas amaneciendo, nos fuimos agrupando en la zona de acreditaciones, donde una organización más bien rudimentaria nos fue entregando un sencillo gorro y marcando el consabido número en el brazo. El número de inscritos fue inferior al esperado, finalizando la prueba 169 nadadores, pese a lo que la entrega de gorros fue lenta y tediosa. 

La salida se dio a las 8,30 en punto, y pese a lo reducido del grupo participante, la inexistente megafonía hizo que muchos no se enteraran de las últimas instrucciones que se dieron a gritos desde la orilla, y fuera todo un poco caótico. 

El recorrido, bonito donde los haya, atraviesa toda la bahía, a una distancia de la costa tal que permite en todo momento ir contemplando los bellísimos fondos del mar en esa zona, así como lo privilegiado de su especial linea de costa.


Playa de la Grava, punto de llegada de la Travesía de Jávea.
La llegada fue en la Playa de la Grava donde afortunadamente habían colocado una moqueta que nos facilitó en gran medida el poder salir del agua después del intenso esfuerzo realizado. En línea de Meta nos esperaba un escueto avituallamiento, con la particularidad de que en un determinado momento se acabó el agua, lo que provocó el malestar y las quejas de los últimos nadadores que iban llegando a la orilla.

El vencedor de la prueba fue Josep Ortega, de Vila-Real, en 1h.02'19", seguido de Iván Jorro, del C.N.Tenis Elche, a apenas 4" del vencedor. En mujeres, la primera fue Irene Jorro, del C.N.Tenis Elche, en 1h.10'.

La prueba, pese a la belleza del entorno y el maravilloso día que hizo, adoleció de una serie de pequeños fallos que deberá ir puliendo si quiere consolidarse como un referente en la Costa Blanca.

(*Existe una completa crónica de la Travesía de Jávea en este mismo blog)

Y esto ha sido todo lo que ha dado de sí mi Temporada de Travesías 2014 en la Costa Blanca.


Amanecer en la Playa del Albir
Echaréis en falta algunas pruebas importantes en las que no he podido participar por diferentes motivos, entre ellas estarían la Travesía de Santa Faz, la Tabarca-Santa Pola, y la de Illa de Benidorm-Puerto. El próximo año prometo, al menos, intentarlo.

Espero que os haya gustado. ¡Nos vemos en el agua!.

José María Galera
OWS Alicante