lunes, 26 de septiembre de 2016

I TRAVESÍA PLAYA LA PATACONA 2016


(* Pulsando en las fotos, se abren a pantalla completa)




Fue a principios de este verano cuando un grupo de nadadores OWS pertenecientes al equipo de Nadópatas Patacona (Valencia) -en su Dimensión Paralela, los más madrugadores-, decidieron organizar la que debía de ser la primera travesía oficial con el nombre de la citada playa, lugar habitual de cita de estos swimmers desde hace años, y que nos han estado deleitando con sus anécdotas y con sus fotos (particularmente la excepcionales imágenes de Mike Dee) cada vez que las veíamos en su página oficial de Facebook.

A este grupo organizador de la Dimensión Paralela se unió Rosario Farucci, del grupo "Errantes del Mar", y que actuó un poco en el papel de líder, o como cara más visible de la organización de la prueba.

Ya a finales de Julio, mi amigo Jose Mi Ca, me avisó que las inscripciones "estaban a puntito" de salir y que no me descuidara porque iba a haber demanda.

Mientras, en las semanas previas, habían ido "calentando el ambiente" con numerosos mensajes en Facebook del tipo "coming soon..." al estilo de los grandes estrenos de Hollywood. 
Y por fin, el martes 7 de Agosto, se abrió la inscripción con un número de plazas muy generoso para una primera convocatoria, nada menos que 350, pero que al final se pudo ver que incluso se habían quedado un poco cortos. 

Y en efecto, unos días antes de la celebración de la Travesía, se publicó la imagen que señalaba que se habían cubierto todas las plazas disponibles. El primer paso -la convocatoria- había sido un éxito. Ahora había que ver si el resto de la prueba si cubría las expectativas.

Pese a que la convocatoria nos citaba para salir a las 9 de la mañana, me presenté bien tempranito -7,30h.-, en el punto de cita a recoger mi dorsal y mi chip (Crono4Sports), siendo previsor, y pensando que quizá habría un poco de desconcierto en la organización, cosa que podría parecer lógica por otra parte, dado que era una primera experiencia y de gran magnitud. Pocas Travesías alcanzan ese nivel de participación, y menos en sus inicios.


Amaneciendo en La Patacona
Pero no, estaba todo bastante bien organizado; aunque a esa hora estaban aún montando algunos de los stands para el avituallamiento y guardarropía, el apartado de los gorros y los chips estaba en perfecto estado de revista. Y la recogida fue muy rápida y muy eficiente.

La entrega de gorros y chips. Con camiseta verde pistacho la gran Eva Calomarde

La Playa de la Patacona pertenece al término municipal de Alboraya, junto a Valencia, si bien el punto de cita estaba a apenas 100 metros del final de la Playa de la Malvarrosa, es decir, prácticamente en Valencia. 
El desplazamiento hasta allí desde donde estaba alojado, en pleno centro de la capital del Turia, fue largo y me costó casi más el taxi que la inscripción en la prueba, por cierto, bastante económica. 

El marcaje y pesaje de la res corrió a cargo de Eva Calomarde

Cuando llegó el momento del marcaje, tuve la grata sorpresa de encontrarme a mi gran amiga Eva Calomarde, a quién le pedí que pusiera, de su puño y letra, el número (78) en mi brazo, cosa que hizo con su sonrisa y buen humor habitual. 



WIME en La Patacona

Una vez "marcado", con el gorro y el chip correspondiente en mi poder, procedía hacer tiempo hasta que se acercara un poco más la hora oficial de llamada a "cámara de salida". 
La noche antes cayó una importante tormenta sobre Valencia, lo que unido a que estamos en otoño, hacía que la temperatura no invitara precisamente a ponerse el bañador y quitarse la camiseta tan pronto...

Yo iba con mi "equipación made in Bilbao", recuerdo de mis recientes visitas a la villa del Nervion, donde mi amigo Germán Zubiaur -gerente de la ropa para swimmer WIME- me había equipado adecuadamente con una sudadera y una espléndida mochila de la Federación Vasca de Natación, que llevo con orgullo a todas las travesías a las que acudo. 
Ni que decir tiene que la sudadera WIME me vino de perlas con el fresquito que corría (apenas 17ºC marcaban los termómetros).
Se estaba mejor dentro que fuera del agua, porque la temperatura del mar estaba sobre los 25ºC.

Los primeros preparativos antes de empezar a calentar
Total, que dado que apenas eran las 8 de la mañana, procedía darse un garbeo por el paseo marítimo de La Patacona, cotillear un poco y empezar a saludar a compañeros y amigos. Mientras, contemplábamos cómo algunos impacientes se ponían ya la vaselina y empezaban a hacer molinos con los brazos, como si estuviéramos a unos minutos del comienzo. Incluso algunos se dirigían ya al agua para calentar.... 
Luego se demostró que tales anticipaciones eran innecesarias e, incluso, contraproducentes. 

Pero, ¿ponen las boyas o qué?

Finalmente, a las 8:45h. llaman a cámara de salida, y empezamos a acercarnos a la orilla. La playa en esa zona tiene una anchura descomunal, de casi 200 metros, por lo que con los nervios, el acceso descalzo hasta el agua se hizo más trabajoso de lo deseado. 

Al parecer, según comentaron más tarde, hubo un problema de última hora con la colocación de las boyas, por lo que a la hora prevista para el bocinazo de salida -9 de la mañana-, aún se veía a la Zodiac de turno colocando las 10 grandes boyas amarillas que marcarían el recorrido.  

Parece que por fin salimos. ¿Tú has oído el silbato....?

Ello propició que la Salida se diera con bastantes minutos de retraso, con lo que, los que habíamos cometido la temeridad de entrar previamente en el agua a calentar un poco y testar el agua, acabamos quedándonos literalmente helados esperando la señal. 


Los desesperaos tomando posiciones nada más salir
Esta circunstancia, unida a la inexistencia de megafonía en la orilla para explicar un poco el recorrido -muy sencillo por otra parte-, hizo que los momentos previos, e incluso la Salida misma, fueran caóticos; hubo un poco de desconcierto, hasta el extremo de que muchos de nosotros nos enteramos de que se había dado la Salida cuando vimos a la gente echar a correr hacia el agua. Este fue uno de los pocos fallos reseñables que le encontré a la organización. Y es muy fácil de subsanar por cierto para próximas ediciones. Esperemos que tomen nota.

Espectacular imagen de Mike Dee con el momento de la Salida
Pero bueno, ya estábamos todos en el agua. La foto superior da idea de lo impresionante que fue la Salida, en una mar muy calmada y con más de 300 nadadores intentando desesperadamente encontrar su hueco y empezar a coger su ritmo. 

El agua estaba templada y bastante limpia para como suele estar en estas latitudes; no obstante, no era precisamente cristalina para mí, sino más bien verdosa; si bien cuando el pelotón se estiró lo suficiente y dejé de estar rodeado de nubes de burbujas, se llegaba a atisbar ligeramente el fondo arenoso ya que, pese a que el circuito era paralelo a la línea de boyas amarillas de balizamiento ordinario de la playa (unos 200 metros de la orilla), la profundidad no era importante. 

Otra imagen espectacular de Mike Dee. Las primeras brazadas en el mar. 
Ni que decir tiene que el giro por la primera de las 10 boyas -que fuimos dejando siempre a la izquierda-, fue una "montonera" de gente dando manotazos, patadas y otras lindezas, circunstancia ésta que me agobia bastante, porque siempre tengo el temor de que de un manotazo me arranquen las gafas o el GARMIN, que me costó una pasta. 

Junto a cada boya había un surfer para marcar el giro
Por lo tanto, a la espera de que el pelotón glorioso se fuera estirando, me abrí todo lo que pude de la estela de nadadores, hasta el extremo de que en un par de ocasiones me avisaron los kayakers de que me estaba yendo excesivamente hacia dentro. 

La consecuencia de todo ello era bastante lógica de deducir: pese a que el circuíto era oficialmente de 3.000 metros, yo acabé nadando 3.330 metros. Pero no me importó porque yo iba allí a disfrutar, y el ir constantemente pendiente de que no me dieran un manotazo o una patada me crea muchísima ansiedad y me estropea el disfrute de la Travesía, que es a lo que realmente iba. 

Con esta marca no iba a Río, desde luego
Quizás si me hubiera ceñido de una forma más estricta al circuito marcado y a la línea de boyas amarillas, hubiera acabado haciendo podio, porque llegué en 5º lugar de mi categoría y la diferencia de tiempo con el 3º fue de apenas 3', más o menos el tiempo que yo empleé en separarme del resto para nadar a mi aire. ¡No se puede tener todo en la vida!

La prueba discurrió de una forma muy tranquila, sin ningún incidente digno de reseñar y sin medusas, aparentemente. Aunque no fue esa la impresión de algún nadador, ya que un par de ellos "tuvieron la suerte" de que alguna medusa despistada les acariciase y hubieran de acercarse a la ambulancia de Cruz Roja. No obstante, fueron picaduras muy leves, nada importante. 

Y finalmente llegué al arco de Meta, bastante bien, sin agobios y acompañado de un importante pelotón de gente que, nada más  dar pie en la arena, empezaron a correr como posesos para pisar la alfombrilla electrónica. Yo, fiel a mi costumbre, salí tranquilamente del agua y entré en Meta a mi ritmo. Algún bromista incluso me jaleó: "corre un poco más, macho! ...."

He de decir que esta estrategia está pensada sobre todo para intentar salir lo mejor posible en la foto finish, ya que si no, sale uno como si lo acabaran de centrifugar a 1000 rpm., y con la cara desencajada por el esfuerzo. Y la foto es, al final, el mejor recuerdo que te queda para el futuro de la Travesía. 


Aunque no lo parezca, soy yo. En persona!
Pero en este caso mi estrategia no tuvo el efecto deseado, porque las fotos salieron a contraluz, con el Sol a nuestras espaldas, por lo que es difícil distinguir las caras de la mayoría de nosotros. Quizá si el fotógrafo hubiese previsto este detalle y utilizado un flash, no se hubiese "desperdiciado" su trabajo, porque en el amplio reportaje que publicaron apenas se distingue alguna cara.
Otro pequeño fallo que habría que subsanar para próximas ediciones. 

Jose Mi Ca se volcó en todo momento en orientarme

Una vez finalizada la prueba, las clasificaciones salieron con una gran rapidez, todo hay que decirlo. Si bien hubo que esperar a las dos horas reglamentadas como tiempo tope para la llegada del último nadador, antes de proceder a la entrega de premios. Porque hubo gente que necesitó las dos horas para acabar, pese a que el mar era una balsa. Pero es que algunos se lo toman con calma....¡Y hacen bien!. 

David Murría, José M. Galera, JR García y José Mi Ca

El avituallamiento resultó muy abundante, tanto en comida, como en agua, cerveza y bebidas isotónicas; tenía como novedad, al menos para mí, de que había unos bocatas de considerables proporciones, algo absolutamente inédito en otras travesías en las que participé, lo cual hizo las delicias de mi amigo José Ramón García -JR García, líder del grupo "¿Quedamos para nadar?", de Jávea (Alicante)-, que no concibe hacer una travesía si luego no se come un bocadillo de tamaño industrial....je,je,je.

El vencedor fue Francisco Hervás, con 39'47" y que le sacó casi 4' al 2º clasificado, Josep Ortega, que hizo 43'24". Ambos pertenecían al C.N.Vila-Swim. El tercer clasificado fue Carlos Cuesta, con un registro de 44'00", y perteneciente al C.N.Neptuno.

En féminas, la vencedora fue Ione Vilar, del C.N.Vila-Real, con 44'03", seguida de María Jareño, con 47'36" y de Nuria Giner, con 49'09". La cuarta en llegar fue mi amiga Esperanza Navarro, con 50'29". Las tres últimas pertenecen al Club Nadópatas Patacona
He de reseñar que la presencia femenina fue escasísima para una prueba de estas características, lo que propició que las marcas de las fueran bastante discretas en general. 

Finalizaron la prueba un total de 295 nadadores, de los 360 inicialmente inscritos. El último que aparece en la clasificación oficial tiene una marca de 1h.59'14". Desconozco si entró alguno más por el arco de Meta después del tiempo reglamentario de corte, las dos horas y, por lo tanto, quedó fuera de la clasificación oficial. 

Foto final de familia del Comité Organizador y los voluntarios.
La entrega de premios -pese a que no se retrasó demasiado una vez cumplidas las dos horas preceptivas para que llegara el último nadador-, resultó algo deslucida, porque muchos de los vencedores se fueron antes de recibir su premio, lo cual hizo que el podio quedara casi desierto en más de una categoría. Una pena.
Esto, sinceramente, me parece una falta de respeto importante por parte de los nadadores hacia la organización, que tanta ilusión pone en el empeño. Porque, ya que tienen la deferencia de darte un premio, lo menos que se puede hacer es recibirlo agradecido y darle lustre y brillo a una ceremonia en la que pusieron mucho interés, contando incluso con la presencia del Concejal de Deportes. 

En definitiva, fue una Travesía muy agradable, bastante bien organizada para ser su primera edición, y a la que auguramos un buen futuro a poco que subsanen esos pequeños fallos que hemos comentado y que obedecen más a inexperiencia que a ineficacia de los organizadores.

Esperamos poder hacer el año próximo la Crónica de la 2ª edición de la Travesía Playa Patacona.

Rosario Farucci  y Borja Selva supervisando la colocación de las boyas
Agradecer a Mike Dee sus fantásticas fotos, algunas de las cuales ilustran esta crónica y a Rosario Farucci y toda la organización su dedicación y entrega en hacer que todo saliera lo mejor posible.

¡Nos vemos en el agua!

José María Galera
OWS Alicante


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